Con el "Maleficio del Segundo Año" superado en los primeros dos meses de la temporada regular, a Hanley Ramírez le han asignado una nueva función que lo está forzando a sacrificar una de sus cualidades que más disfruta cuando la pone a prueba: el robo de bases.
El poder ofensivo demostrado por el Novato del Año de la Liga Nacional en 2006, ligado a la falta de protección del toletero venezolano Miguel Cabrera, llevó al dirigente de los Marlins de Florida, al cubano Fredi González a cambiarlo en el orden al bate y pasar de primero al tercero. Este movimiento permitirá a Ramírez, de 24 años, conseguir mejores pitcheos y si responde como la escuadra lo tiene proyectado, convertirse en una marca registrada como jonronero.








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