Hanley Ramírez usa sus pantalones y camisetas poco sueltos, como si le hubieran dado el último uniforme disponible. Sobre su pecho está la palabra "Marlins", lo que significa que hace su trabajo casi en el anonimato.
Son demasiados sus hits y muy pocos los aficionados que los han visto. En su segunda temporada como torpedero Florida, el dominicano se ha transformado en una potencia ofensiva, bateando cuadrangulares y robando bases, con buenas posibilidades de ganar el título de bateo.
Los reconocimientos para el jugador de 23 años se quedan cortos de sus logros, simplemente porque juega para uno de los equipos más opacos de la Liga Nacional. Los partidos de los Marlins rara vez son transmitidos en la televisión nacional y ocupan el último lugar de asistencia en el viejo circuito, con algunos juegos recientes en los que han acudido menos de tres mil aficionados.
El sur de la Florida se está perdiendo de un gran show, mientras el resto del país comienza a apreciar a Ramírez. El segunda base de los Diamondbacks de Arizona, Orlando Hudson, jugó tres veces en Miami la semana pasada y se fue mencionando a Ramírez como Jugador Más Valioso de la Liga.
"Lo digo en serio", afirmó Hudson. "No hay nada que este joven no pueda hacer. Si no lo gana este año, va a ganar dos o tres antes de que acabe su carrera". [Más...]








No hay comentarios.:
Publicar un comentario